TRANSMISIÓN

5G transmitido por la tierra

Para transmitir la enorme cantidad de datos requeridos por el Internet de las Cosas, la tecnología 5G, cuando esté completamente desplegada, usará ondas milimétricas, que se transmiten deficientemente a través de los materiales sólidos. Esto requerirá que cada operador instale estaciones base cada 100 metros1 en todas las áreas urbanas del mundo. A diferencia de las generaciones anteriores de tecnología inalámbrica, en las que una sola antena transmite en un
área amplia, las estaciones base 5G y los dispositivos 5G tendrán múltiples antenas dispuestas en “matrices en fase”2,3 que trabajarán juntas para emitir haces enfocados, dirigibles y similares a rayos láser que se rastrean entre sí. Cada teléfono 5G tendrá docenas de diminutas antenas, todas trabajando juntas para
rastrear y apuntar un rayo estrechamente enfocado a la torre celular más cercana. La Comisión Federal de Comunicaciones de EE. UU. (FCC) ha adoptado reglas4 que permiten que la potencia efectiva de esos rayos sea de hasta 20 vatios, diez veces más potente que los niveles permitidos en los teléfonos actuales.
Cada estación base 5G tendrá cientos o miles de antenas que apuntarán a múltiples haces de tipo láser simultáneamente en todos los teléfonos celulares y dispositivos de usuario de su área de servicio. Esta tecnología se denomina “salida múltiple entrada múltiple” o MIMO. Las reglas de la FCC permiten que la potencia radiada efectiva de los haces de una estación base 5G sea de hasta 30.000 vatios por 100 MHz de espectro, o 300.000 vatios por GHz de espectro, decenas o
cientos de veces más potentes que los niveles permitidos para las actuales estaciones base.

5G transmitido por el espacio

Al menos cinco empresas proponen proporcionar 5G desde el espacio a partir de un combinado de 20.000 satélites en la órbita terrestre baja y media, que cubrirá la Tierra con potentes rayos, enfocados y dirigibles. Cada satélite emitirá ondas milimétricas con una potencia radiada efectiva de hasta cinco millones de vatios desde miles de antenas dispuestas en una matriz en fase. Aunque la energía que llegue al suelo desde los satélites será menor que la de las antenas terrestres, irradiará las áreas de la Tierra a las que no llegan otros transmisores y será adicional a las transmisiones 5G terrestres de miles de millones de objetos. Aún más importante, los satélites estarán ubicados en la magnetosfera terrestre, lo que ejercerá una influencia significativa sobre las propiedades eléctricas de la atmósfera. La alteración del entorno electromagnético terrestre puede ser una amenaza aún mayor para la vida que la radiación de las antenas terrestres.

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